Saltillo, Coahuila; 26 de enero.- “Aprendí a valorar la vida en los ejidos del sur de Saltillo: en San Juan del Retiro, Guadalupe Victoria, Carneros, en esas comunidades donde no tienen nada, me enseñaron todo; A ser humilde y a reconocer el trabajo de los demás, a ver siempre el lado positivo de las cosas”, afirma Quetzali García Arriaga, Maestra, Escritora, Periodista de Cultura, Creadora de Contenido y standupera saltillense, recién galardonada en Alemania por el Instituto de Mexicanas y Mexicanos en el Exterior.
La joven docente saltillense, obtuvo el segundo lugar en categoría narrativa, del 4º Concurso de Literatura para la Diáspora Mexicana, ‘Diálogos en Vuelo, Voces Mexicanas Más Allá del Horizonte’ y recibió tal distinción de manos del Embajador de México en Alemania, Francisco Quiroga Fernández, obteniendo el derecho de publicar su libro y de promoverlo en diferentes embajadas de nuestro país en el mundo.
Recién desempacada de Alemania para pasar unos días con su familia, Quetzali fue entrevistada este lunes en el segmento ‘Saltillenses que Inspiran’ del noticiario ‘Despega con Chuchuy’ de TELE SALTILLO, y ahí dejó en claro que lo aprendido en aquella etapa de promotora rural educativa, la marcó para siempre de manera positiva y le dio la fortaleza para enfrentar cualquier tipo de reto.
“Mis alumnos de esos osos ejidos me enseñaron a adquirir seguridad al pararme frente a un escenario, porque ellos luchan a diario contra el calor, contra la falta de agua, de luz, de caminos en buen estado, porque ahí los niños tenían que caminar hasta siete kilómetros para llegar a tomar clase, y esos pequeños me enseñaron a sonreír y a compartir, porque ellos nunca pierden la esperanza de una vida mejor, aunque vivan en condiciones tan complicadas, y eso es digno de aprender”.
Egresada de la Escuela Normal Superior, y con una larga carrera en el periodismo cultural, hoy Quetzali radica en Alemania, donde trabaja impartiendo clases de español a adultos mayores, tarea que combina con su actividad como escritora de historias, y con su faceta de standupera, para lo cual ella misma escribe todos los guiones de sus presentaciones, realizando giras por diversos países de Europa.
Con una larga carrera en el periodismo al que ingresó a los 13 años, Quetzali es hoy una voz narrativa aguda, crítica y profundamente humana. Su trabajo cruza el periodismo cultural, la crónica y la escritura personal, con un estilo que combina rigor, ironía y una sensibilidad literaria poco común.
Ha sido reconocida por su capacidad para convertir la experiencia íntima en relato colectivo y para abordar temas de identidad, migración, género y poder con inteligencia y valentía. Radicada en Alemania, escribe desde el desplazamiento, el idioma y la frontera emocional, construyendo puentes entre culturas y lectores. Su mirada es incómoda cuando hace falta y luminosa cuando se puede.
“Estoy feliz de estar en México, en Saltillo, casi un año sin pisar mi tierra, sin comer taquitos”, dice con gran gusto y satisfacción, y comenta que uno de los textos que más satisfacciones le da hado, fue en el que reunió las historias de gente que ha sobrevivido en el extranjeros haciendo comida mexicana, desde Noruega hasta Ghana, pasando por muchos otros países.
Se dice muy contenta y satisfecha de estar impartiendo clases en Alemania, a adultos mayores que desean aprender español, asegurando que se trata de una labor mucho muy satisfactoria, y también comparte su gusto por subir los principales escenarios de Stand Up en Europa, a donde lleva temas de salud mental, “y ahí comento también como ser una mujer mexicana en el extranjero, y ahí también he narrado como los saltillenses no saludan, y los alemanes están peor”.
Asegura que la alemana, es una sociedad que respeta mucho, y comparte que los alemanes son muy fríos… “porque para que un alemán sea tu amigo tienes que pasar muchos filtros, y cuando decidí quedarme allá, me dije, tengo que construir una red de apoyo, por lo que tengo que ir a todo los eventos que haya en el pueblo, y solo hubo uno, y era de jubilados, y hoy son mis mejores alumnos, y mucho muy amables conmigo”.
Se dice muy satisfecha y orgullosa de todo lo que ha logrado, “y son muchas las alegrías y satisfacciones, trabajé en medios desde los 13 años, y mis papás siempre me han apoyado muchísimo, claro que me costó mucho el separarnos, cuando decidí ir al extranjero, pero tuve la fortaleza de hacerlo, gracias a todo lo que ellos siempre me inculcaron” comenta con gusto y confirma que siempre estará feliz de haber incursionado en el periodismo “porque llegué a la profesión más bella del mundo”.
OZA